16 | Cara de Perro

16

PEACE

MEUTE es una banda de marcha influenciada por la vibra atrapante de la música techno: once bateristas y trompetistas de Hamburgo, Alemania; quienes cumplen el trabajo de un DJ con sus instrumentos acústicos. 

El arcaico conglomerado de metales y tambores crea un nuevo género al combinar el hipnótico poder de conducción de dance music, combinado de su tan expresiva música, como lo es la banda de música.

Prólogo de Federico García Lorca

Amigo lector: Si lees entero este libro, notarás en él una cierta vaguedad y una cierta melancolía. Verás, cómo pasan cosas y cosas siempre retratadas con amargura, interpretadas con tristeza. Todas las escenas que desfilan por estas páginas son una interpretación de recuerdos, de paisajes, de figuras, Quizá no asome la realidad su cabeza nevada, pero en los estados pasionales internos la fantasía derrama su fuego espiritual sobre la naturaleza exterior agrandando las cosas pequeñas, dignificando las fealdades como hace la luna llena al invadir los campos.

Europa

El último crónico que escribí antes de fin de año invitaba a brindar porque no teníamos una guerra que parar. En España me llamarían gafe, que es como me llamarán, sin dudas, mis lectores argentinos: mufa.  Lo cierto es que quizás sea verdad que soy un auténtico jettatore, y no slo por brindar en mi último escrito y ver ahora a Europa sumida –otra vez- en una guerra.

Volver

Ayer a esta hora cruzaba el Río de la Plata en un velero. Buenos Aires en el horizonte y las velas hinchadas empujando hacia adelante. Una vela que empuja un barco es como un permiso que te da el mundo para andar en él, un dejarse llevar sugiriendo apenas una dirección, la pala del timón en el agua modifica el rumbo sin pelear, como pidiendo un favor. Llovía sobre el río y yo miraba la ciudad velada por la lluvia. “¿Por qué vuelvo?”

La ofensa

La casa de la Lucre cambió: ahora es más grande. El comedor ya no está dividido por una cortina y en un rincón, una escalera lleva al piso de arriba, donde construyeron dos piezas, una para ella, otra para el Jony. En el comedor pusieron una mesa grande, de madera, un sillón de tres cuerpos y un árbol de navidad que resiste a pesar de que el año ya roza el otoño. Es alto, tanto que casi toca el techo, y está lleno de adornos y guirnaldas de diferentes colores.

Sanata sobre "Ya lo sabía" de Miranda

Qué buen comienzo tú y yo, la mañana es cálida, sacar la estrella del árbol. Qué sorpresivo y qué prometedor, un beso robado, mi pregunta: ¿lo hacemos otro día? Sabés cómo van a criticarnos… Nos reímos. Tu amor tan veloz, abandona el árbol, tiende manteles, dobla servilletas con forma de capeletis. Eso me atrapó. Los platos se deslizan hacia los bordes. Los cubiertos a los lados, como dientes de cierre relámpago. Es mediodía. Se me da por sentarme a la mesa. Si estamos bien, estamos mal.

Todo lo que no funciona

Llego a casa a las dos pensando en usar esas tres horitas de mierda que tengo para escribir. Tres horitas de mierda me refiero a que no está la familia, mi mujer y dos hijos.

Pero ni bien entro, me carcome la idea de que tendría que usar esas tres horitas para otra cosa. Repaso mentalmente una lista: el teléfono inalámbrico que no funciona, los anteojos con una sola patita; el sonido de la computadora varado en mute, la calculadora que dejó de encender.

Él mató al doble de Putin

Mujeres y hombres, jóvenes cosacos ucranianos, llegaron con drones bayraktar y lo limpiaron. Mataron apenas al doble de Putlin, rebautizado Putler y también Hitlin. Triple nombre, doble hijo de puta, un nuevo Stalin. La felicidad de los libres no duraría otro día.

Pronto, una tercera versión del robotoide de Putin emergió como un géiser en el palacio de Kremlin.

Pages

newsletter

suscribite

DEJANOS TU EMAIL Y RECIBÍ LAS NOVEDADES

Subscribe to RSS - 16