Por Demián Naón
¿Cómo fue tu infancia en relación con la lectura?
Fue bastante clásica en términos de identificación y contexto. Mis padres eran muy lectores, desde chico me leyeron, los vi leer, vi el valor, la curiosidad y el placer que obtenían de la lectura. Y me recuerdo leyendo los diarios del piso cuando incluso se ponían a veces en el piso cuando llovía, como una suerte de antídoto contra el barro.
¿Robaste libros alguna vez, están aún en tu biblioteca?
Claro, sobre todo en ese momento clave que sería, 18-23 años pongamos, donde leí más que en todo el resto de mi vida.
